© 2019 Todos los derechos reservados. Barcelona, España. 

MÁSTER ONLINE  DE

 METAPROGRAMACIÓN COGNITIVA

 

1.2. El conflicto emocional.

 

- La experiencia conflictiva.

Cuando vives una experiencia conflictiva, lo que en realidad sucede es que en ti se produce un trauma psicológico. Tenemos la tendencia a creer que un trauma psicológico es una experiencia de gran impacto, pero no es necesariamente así, pequeños acontecimientos del día a día pueden generar un impacto suficiente como para que los mecanismos del trauma psicológico sean activados. Pierre Janet, en 1919 lo describió así:

 

“El trauma psíquico es el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante inevitable que sobrepasa los mecanismos de afrontamiento de la persona.”

De forma muy general, cuando experimentamos una situación conflictiva, la corteza cerebral y el sistema límbico, procesan la información que llegan de los sentidos. Esta información debe ser interpretada por la corteza y por la amígdala cerebral, la cual activa el hipotálamo para que éste mande una señal a las glándulas suprarrenales, y estas liberen cortisol, el cual produce una serie de respuestas incondicionadas en el organismo basadas en aprendizajes que se han implementado genéticamente, filogenéticamente y epigeneticamente a lo largo de la evolución de la especie, con el objetivo de mantenerla con vida.

Cuando se libera el cortisol se activa la vía simpática del sistema nervioso, se produce un aumento de la presión arterial y frecuencia cardíaca, dilatación de las pupilas, aumento de la respiración... Y en particular se producen contracciones y espasmos en el estómago, en el esófago y en la faringe, que mantienen estas áreas contraídas. Si en este momento nos enfrentamos y atacamos, o por el contrario salimos corriendo, estaremos ejecutando una respuesta conductual, la cual permite que la vía simpática del sistema nervioso culmine su función y deje paso a la vía parasimpática la cual facilitará el equilibrio del organismo y devolverá todas sus funciones a su estado normal. Esta vía produce bostezos, lagrimeo, respiración profunda, relajación... Entonces las glándulas suprarrenales envían una señal al hipotálamo y se produce la asimilación de la experiencia en el hipocampo, el cual registra la experiencia en la memoria.

- Bloqueo de las emociones en la experiencia conflictiva.

¿A qué me refiero cuando digo bloquear la respuesta corporal? Piensa en los momentos en los que te gustaría insultar a alguien, gritarle, coger algo y romperlo, enfadarte, llorar, salir corriendo… Cuando quieres hacerlo y no lo haces estás bloqueando el ciclo natural de la experiencia emocional.

El problema es que si no actuamos, y en el momento en el que la vía simpática está activa nos quedamos quietos porque no podemos pegar a nuestro jefe o salir corriendo de la oficina, en ese momento bloqueamos la información asociada a la vía simpática y en consecuencia la vía parasimática no puede proceder correctamente, impidiendo que recuperemos el equilibrio homeostático del modo habitual y dejando contraídas ciertas partes como el estómago, el esófago o la faringe.

Además, como la vía parasimpática no culmina, no devuelve la señal al hipotálamo, lo que produce 3 efectos:

 

1. La información sobre la conducta no se completa y la experiencia no pueda ser asimilada y registrada correctamente por el hipocampo.

 

2. Como el hipotálamo no recibe la señal no avisa a la amígdala para que reduzca el estrés y esto produce que la amígdala siga aumentando su activación creyendo que todavía está en peligro. Lo que al final produce un colapso en el hipotálamo, amígdala e hipocampo y se bloquean. Es por este motivo que algunas experiencias traumática no se recuerdan en su gran medida o incluso producen alguna forma de amnesia.

 

3. Las partes del organismo que se han contraído por la vía simpática se mantienen en tensión, dejando los tejidos contraídos y produciendo malestar y lesiones con el paso del tiempo.

Ahora pensemos en los momentos en los que nos faltan al respeto, nos gritan, nos culpan de algo que no hemos hecho, nos quitan injustamente algo que merecemos, nos engañan… Prácticamente todos los días vivimos pequeños momento de estrés, frustración, ira… En las que reprimimos nuestras respuestas y poco a poco estas emociones se van acumulando hasta que explotamos.

- Mecanismos naturales para la liberación de tensión.

Las partes que han quedado contraídas se irán desbloqueando a medida que baje la activación y el estrés. Generarán pequeños espasmos que liberarán tensión y los tejidos se relajaran, pero no lo lograrán del todo. Las partes en las que se focalizaron los puntos de tensión de la experiencia conflictiva mantendrán cierta tensión y en consecuencia, dicha tensión, a la larga influirá sobre el correcto funcionamiento del organismo y producirá cierto desgaste.

 

A continuación propongo 3 mecanismos naturales del organismo para resolver esta tensión acumulada:

 

1. Reedirección de la tensión.

2. Activaciones menores.

3. Resolución del conflicto.

- Hipótesis de la reedirección de la tensión.

La tensión será distribuida en una red de diferentes puntos del cuerpo a partir de los cuales se liberará tensión. Esta hipótesis ha sido continuamente observada en los ejercicios de MC, pudiendo identificar toda la red de puntos de tensión asociados a un único foco de tensión original.

 

Los focos principales/originales, los denominaremos como focos mayores, y los focos en los que se distribuye la tensión, como focos menores.

 

En cierto modo, la tensión sale del foco mayor para liberarse a través de los focos menores, en estos identificamos eccemas, dolores articulares, contracciones… Gracias a esta liberación constante de los focos menores, el conflicto en el foco mayor se mantiene latente, lo que hace que éste no se dañe tan rápido y se consigue tiempo para lograr la resolución el conflicto asociado.

- Hipótesis de las activaciones menores.

El segundo mecanismo se basa en activar cognitivamente estímulos similares a los estímulos del conflicto original, los cuales propiciaron la tensión corporal que actualmente se encuentra reprimida.

 

Cuando recordamos, estamos activando las mismas neuronas que activamos durante la experiencia recordada. Es decir, si al procesar una experiencia activamos un conjunto de redes neuronales y activamos de un modo determinado el sistema límbico, cuando recordamos dicha experiencia activaremos el mismo conjunto neural y los mismos mecanismos límbicos, derivando en que las tensiones reprimidas se activarán también.

 

Así, la mente propiciará la asociación de experiencias nuevas con estímulos conflictivos, para que al recordarlos, éstos se activen y liberen tensión, descargándose y liberando su carga. Cabe destacar que, además de liberar tensión, estas asociaciones nos capacitan para mejorar nuestra capacidad de procesamiento de los estímulos conflictivos, y así con el tiempo terminar por asimilarlos.

 

En el segundo módulo veremos que existen algoritmos que se encargan de presentarnos continuamente estímulos similares a los de los conflictos que han hecho que tengamos cargas de tensión reprimidas, con el objetivo de activarlas y liberarlas. Conocer dichos algoritmos, sorprendentemente, nos permitirá predecir gran cantidad de acontecimientos futuros potenciales.

- Resolución del conflicto.

 

Un conflicto interno se puede resolver tanto si nos enfrentamos al conflicto real, como si lo hacemos mediante simulaciones (como son los sueños).

 

En los sueño, se construyen simulaciones inmersivas en las que nos enfrentamos a experiencias reflejas de las experiencias conflictivas, las cuales activan la tensión reprimida, facilitan su liberación y nos ayudan a comprender y asimilar la experiencia.

 

Para lograr la resolución del conflicto, hemos de:

 

1.     Activar la cognición asociada al conflicto.

2.     Liberar la tensión reprimida.

3.     Comprender y asimilar la experiencia.

1.3. Descubriendo el foco emocional.

 

- Activación cognitiva y grados de activación.

¿Como se realiza una activación? Simplemente haciendo que la persona piense en algo. Por ejemplo, si tiene un conflicto con una persona le haremos pensar en esa persona, si tiene un dolor en la espalda le pediremos que sienta el dolor, si tiene un conflicto emocional le pediremos que sienta la emoción que le produce malestar… Una vez que la persona está pensando en ello, la cognición ya se encuentra activa y podemos disponernos a crear el metaprograma que nos guiará en su resolución.

 

A continuación, presentamos un modelo teórico de los diferentes grados de activación de la mente humana.

 

  • Activación específica: Aquello en lo que le hacemos focalizar su atención a tiempo real.

 

  • Activación reciente: Es toda la información contextual que ha sido activada para que la persona pueda encontrarse en el lugar en el que está. Por ejemplo, las calles que ha recorrido, la conducción, el lugar y los elementos que hay en ese espacio, las personas con las que se encuentra…

 

  • Activación relevante: Son los problemas que subyacen todo aquello que se está haciendo. Cuando hay conflictos en nuestra vida, estos se encuentran activos aunque no estemos específicamente pensando en ellos. Por ello, a veces descubrimos que nos hemos desconectado de aquello que estábamos haciendo y estamos pensando en aquello que nos preocupa.

 

  • Activación conflictiva: Son los grandes traumas de nuestra vida. Son las cogniciones de las situaciones conflictivas que no han sido procesadas correctamente y la mente las mantiene latentes para ir corrigiéndolas durante los procesos de acomodación.

 

Cabe destacar que las 4 activaciones cognitivas suceden simultáneamente y en paralelo.

- Principios de introspección.

Antes de empezar hemos de observar el estado de la persona. Si está muy estresada, realizaremos una conversación distendida y relajada sin focalizarnos en ningún conflicto, simplemente para que la persona se relaje.

 

Si focalizamos la conversación sobre algún tema  específico, estaremos creando una activación específica y es posible que posteriormente influya sobre el trabajo que queremos realizar.

 

Cuando el cliente se encuentre tranquilo, le pediremos que cierre los ojos y que observe aquello en lo que nos interesa centrar su atención. Descubriremos que en muchos casos cuando una persona cierra los ojos es posible que no vea nada.

 

Existe un detalle que hemos de tener en cuenta y es que no todas las personas procesan la información del mismo modo. En unos predomina el campo visual, en otros el auditivo y en otros el kinestéstico (tacto). Esto define lo desarrollado que tiene cada sentido cada persona, aquel que tenga más desarrollado será prioritario frente al resto. Por este motivo unos se centrarán más en las imágenes, otros, en los sonidos; y otros, en las sensaciones. No creamos que sólo utilizamos un sentido, siempre trabajamos con cadenas de sentidos; por ejemplo, algunas personas son en primer lugar visuales, después auditivas y finalmente kinestésicas.

 

Las personas visuales no tendrán ningún problema para realizar la metaprogramación; a las auditivas puede ser que les cueste adentrarse y las kinestésicas serán las que quizá tendrán más problemas para “ver”. Para evitar que lo vivan como un problema, no proyectemos un modo de ver, dejemos que la persona exprese lo que se manifiesta, con sus palabras, y que sea ella la que nos ayude a comprender qué es lo que ve y cómo lo ve.

 

Es posible que a veces la mente tarde un poco en construir los símbolos y aquí es donde la persona nos dirá que no ve nada. Por ejemplo, si trabajamos sobre una sensación de malestar en el estómago, le pediremos que cierre los ojos y con los ojos cerrados observe “que hay” en su estómago. Algunas personas nos dirán rápidamente, “un nudo”, “una bola”, “un globo”… Y a partir de ahí empezaremos a trabajar. Si aún así la persona tiene dificultad le recordaremos que no tiene que “ver” nada, únicamente tiene que “imaginar”, y dejaremos que se invente, por ejemplo, que hay alguna cosa en su estómago.

 

Es posible que si vamos a trabajar algún aspecto conflictivo, el cliente  pueda autoboicotear el ejercicio diciendo que no ve nada o que aquello que ve no deja de cambiar. La resistencia de su mente por mantenerse en su espacio de confort le producirá tensión cuando sienta que su mundo interno va a ser profanado. Por ello, debemos intentar que el cliente no sepa qué tema vamos a abordar y, si se tensa, cambiaremos de ejercicio, le distraeremos o incluso empezaremos el metaprograma sin que cierre los ojos, haciéndole preguntas sobre que siente y como lo siente, y finalmente le pediremos que cierre los ojos para adentrarse en ello con más profundidad.

- Identificación de la emoción reprimida en el propio cuerpo.

Lo primero que debemos hacer es activar un recuerdo que identifiquemos como conflictivo, para ello solamente hace falta pensar en él. No hace falta profundizar mucho en el recuerdo, rememorarlo completamente o volver a sufrirlo, normalmente solo con la intención de pensar en ello ya se activará.

 

Inmediatamente sentiremos una presión en el cuerpo, es posible que sea en el estómago, en el esófago, en la garganta. O puede ser que se nos tensen las piernas, manos, boca, espalda… Solamente cerraremos los ojos y conectaremos con esa sensación. En este momento el conflicto está activo, la vía simpática está activa, la tensión de la experiencia original ha despertado.

- Interpretación del foco de tensión.

Ahora que tenemos el foco activo, lo primero que debemos hacer es concretar los límites del foco. Por ejemplo, en el estómago podemos tener decenas de focos de una infinidad de experiencias, y todos y cada uno son diferentes. Por ello debemos concretar la activación cognitiva de la experiencia conflictiva que hemos activado con un foco muy definido, así al aplicar el protocolo de armonización actuaremos concretamente solo sobre esta activación y no sobre otras.

 

Por ejemplo, si una persona en lugar de pensar en una experiencia definida de su pasado, pensase abstractamente en la ansiedad, ésta podría estar vinculada al tabaco por ejemplo, pero también al trabajo, a la pareja, a los hijos, al dinero… Y si no definimos en que contexto se manifiesta un foco determinado, no concretaremos ese foco, y la sensación de ansiedad no se armonizará, porque al aplicar el protocolo irá saltando de un tema a otro, sin llegar a sanar ninguno.

 

Por ello, cuando al realizar una activación cognitiva, se activa un foco, lo primero que haremos será concretar el color del foco, para así tener una “foto” de esa sensación en el contexto activado.

 

El ojo percibe su entorno a partir de las longitudes de onda de los espectros de luz visibles. Hipotéticamente al pedirle a alguien que imagine un color en un foco dentro de su cuerpo, el ojo tenderá a interpretar la temperatura corporal de ese lugar y la asociará a un color con una longitud de onda proporcional a esa temperatura. Así no solo concretaremos la imagen del foco, sino que obtendremos información de la longitud de onda de la tensión del foco.

Esto quiere decir que el color que el ojo elige para representar un foco, no es al azar, sino que el ojo elige un color a partir de la carga de tensión del foco y de la temperatura de esa localización, y nosotros podemos interpretar este color para saber el modo en el que el foco está expresando la tensión.

- Interpretación de los colores del foco.

Los colores que se representan en el organismo del cliente pueden ser fríos, longitud de onda corta, o cálidos, longitud de onda larga:

Cuando el ojo percibe que un foco es de longitud de onda corta, un color frío, significa que ese tejido está en tensión, porque sino el ojo no captaría una tensión diferente a la del resto del cuerpo que está en movimiento, pero expresa poco calor. Lo que significa que, en cierto modo, la tensión no está expresándose. Es como si tienes el puño cerrado pero no haces fuerza, hay una tensión que mantiene la mano cerrada pero no hay la suficiente fuerza como para aumentar el ritmo de la circulación sanguínea y aumentar así la temperatura de la mano.

 

Por el contrario, cuando el ojo percibe una longitud de onda larga, el foco de tensión aparece en un color cálido, y esto nos indica que se expresa calor. En consecuencia esos tejidos están activos, están en plena contracción y eso se produce porque están liberando tensión en ese momento. El puño no solo está cerrado, está apretando, ha aumentado la circulación sanguínea y la mano aumenta su temperatura.

 

En cierto modo, el ojo realiza una termografía, un sistema de diagnóstico digital que mediante infrarrojos realiza un análisis térmico de los tejidos del cuerpo. Las termografías analizan los cambios de temperatura de la piel para identificar enfermedades, como por ejemplo en el cáncer de mama, en el cual las células cancerígenas al multiplicarse aumentan la circulación sanguínea en la superficie mamaria y eso implica un aumento de temperatura.

 

 

 

 

 

 

Con esto no quiero decir, que mediante la visualización podamos hacer un termograma del cuerpo, sino que en cierta forma parece que el ojo, al representar estructuras que están en tensión, refleja los colores de la tensión a partir de cierto patrón de colores que representan simbólicamente la temperatura de esos tejidos. Esta referencia no es determinante y todavía deben realizarse las investigaciones pertinentes como para saber el grado de fiabilidad de estas observaciones, pero para la labor que le corresponde al metaprogramador, esta información es muy útil para orientarse frente al conflicto al que nos enfrentamos y poder saber así como actuar.

- El origen de la enfermedad.

La palabra medicina tiene su origen etimológico en la palabra latina “mederi”, que se interpreta como cuidar o tratar, pero deriva del concepto de medida, específicamente del latín “metiri”. La palabra medida se refiere a proporción o correspondencia de algo con otra cosa (según la Rae).

 

Antiguamente se entendía que cada persona tenía una “medida” y si “algún acontecimiento” sobrepasaba la capacidad de la persona para gestionarlo la persona enfermaba.

 

El concepto de enfermar, deriva del prefijo latino in- que indica negación y el lexema –firm que indica firme o firmeza. Así que en la antigüedad se entendía que la persona que enferma pierde su firmeza. Podemos comprender esta perdida de firmeza como un agotamiento del organismo. Entonces el médico, era la persona que debía ayudar a la persona a restablecer su medida, para ello se le aleja del conflicto mediante una etapa de convalecencia o una cuarentena, hasta que la persona recobra sus fuerzas.

 

La visión de la MC es que cualquier persona que pierde su firmeza en sus iniciativas y proyectos, ya sean relaciones de pareja, proyectos profesionales, sueños e ilusiones… Está sufriendo un desgaste, ya sea por su falta de capacidad para seguir adelante o debido a tensión reprimida que le está desgastando. Por lo tanto, una persona que se desalinea, aunque no presente ningún síntoma, tal y como los conocemos, estará enfermando. Por este motivo liberaremos tanta tensión como podamos para que recupere su fuerza y le capacitaremos para que sea capaz de afrontar con éxito sus iniciativas y proyectos.

- Evaluación del foco de tensión.

Los focos mayores suelen encontrarse en la parte central del tronco, principalmente en el estómago, en el diafragma, en el esófago y en la faringe. En cada una de estas partes suelen haber más de un foco, por ello es muy importante realizar correctamente la activación, siendo muy específicos. Lo normal, es que estos focos mayores lleven tiempo bloqueados y se encuentren en estado latente, por lo que suelen tener colores fríos. Descubriremos que al empezar a aplicarles el protocolo de armonización, a medida que se vayan desbloqueando irán pasando de colores fríos a colores cálidos.

 

Si el conflicto es reciente el foco mayor todavía será caliente, y cuanto más se reprima y mas tiempo haya transcurrido desde el acontecimiento, más frío será.

 

Si el foco se encuentra en otras partes del cuerpo, como extremidades, espalda, cabeza, articulaciones… Consideraremos que será un foco menor. Normalmente el foco menor será de color cálido porque los focos mayores los usan para liberar su tensión y por este motivo suelen activarse periódicamente, pero es posible que un foco menor se encuentre latente si hace mucho tiempo que no se activa la tensión del foco mayor, y por este motivo no descartaremos que un foco menor sea de color frío.

Siempre iremos con mucho más cuidado con el foco mayor que con el foco menor, los ejercicios que hagamos con los focos mayores tenderán a ser más complicados que los ejercicios que hagamos a los focos menores los cuales se resolverán más rápido. Pero hemos de tener en cuenta que cuando se libera un foco menor, el foco mayor pierde se vía de salida de la tensión y es posible que se active por sorpresa.

 

Por ello, la recomendación es abordar todos los focos de un conflicto en una misma sesión, o por lo menos asegurarnos de que el foco mayor de un conflicto, queda resuelto en esa misma sesión.

 

1.4. Liberación emocional del foco de tensión.

 

- Liberación del foco.

Recordemos que el foco se encuentra atrapado en la fase activa/simpática/contractiva del conflictivo, y nosotros hemos de facilitar que culmine dicha fase y logre pasar a la fase pasiva/parasimpática/expansiva, del conflicto.

 

Observaremos que cuando una persona piensa en un conflicto, una o varias partes de su cuerpo se tensarán, si le pedimos que cierre los ojos y observe que color ve con los ojos cerrados en ese lugar que se ha tensado, tendremos localizado e identificado el foco de ese conflicto. Cabe destacar que ese foco no es ni el único, ni el mayor. Sencillamente es el que la mente elige como prioritario en ese momento. Por ello, le pediremos a la persona que:

 

1.     Respire abdominalmente.

2.     Suelte la tensión de su cuerpo.

3.     Afloje esa parte de su cuerpo que está tensa.

4.     Deje que el color se empiece a mover.

5.     No ponga ninguna resistencia, dejando que el color haga lo que tenga que hacer.

6.     Deje que el color salga de su cuerpo por si mismo y se vaya, o simplemente desaparezca.

 

Descubriremos que la mayoría de focos se liberan de un modo tan sencillo como hemos visto en los 6 pasos anteriores, pero cuando abordamos conflictos internos importantes dicho proceso no es suficiente y deberemos jugar con los diferentes niveles de complejidad.

- El sistema de focos.

Si trabajamos con personas que están enfermas, es importante tener una imagen completa del conflicto interno antes de realizar ningún abordaje, para poder tener clara la dimensión del conflicto frente al que nos encontramos.

 

Imaginemos que tenemos localizado el foco y lo tenemos de color rojo. Lo que sucede es que éste no tiene porque ser “el foco principal” o “un foco mayor”, es posible que tan solo sea “un foco menor”. Las enfermedades no son algo blanco o negro, normalmente son sistemas difíciles de rastrear y para sanarlas de verdad es necesario comprender el sistema completo.

 

Para ello, en los casos en los que estemos abordando el conflicto emocional que puede haber tras una enfermedad, una vez que tengamos identificado un foco, le preguntaremos a la persona si observa ramificaciones. Es decir, cordones, cables, ramas, hilos… Que salen de ese foco y van a otra parte del organismo. Es posible que diga que ve un cable que sale del foco y va, por ejemplo, a su pie izquierdo. Entonces le pediremos que observe si en el lugar al que llega el cable hay un foco de algún color. Ese punto que hemos descubierto es una ramificación.

 

Ahora ya tenemos dos focos que están conectados. Ahora le pediremos que observe si del foco original sale otro cable. Si dice que si realizaremos el mismo acto de seguirlo y encontrar el nuevo foco. Si dice que no, iremos al segundo foco y observaremos si de él salen cables. Si es que si, los seguiremos e iremos descubriendo los nuevos focos. Si no salen nuevos cables significa que ya tenemos la imagen completa del sistema del conflicto.

 

Esta red que tenemos delante identifica como se está experimentando el conflicto y como el cuerpo está ejecutando los focos menores para resolverlo. Es posible que un conflicto que empieza a partir de una contractura en la espalda, derive en una red que tiene un foco en la cadera y otro en el pie, así encontraremos cadenas musculares, lesiones vinculadas… Y todo aquello que influye en que el organismo no esté bien.

 

Hemos de tener en cuenta que aunque tengamos el sistema identificado con los diferentes focos probablemente esa persona tendrá otros sistemas superpuestos, relativos a otros conflictos. Éstos deberán trabajarse posteriormente en otros metaprogramas.

- Los 4 niveles de complejidad del foco.

Cuando le pedimos a una persona que cierre los ojos y que, con los ojos cerrados, mire dentro de su cuerpo y observe en el lugar en el que siente una presión e imagine que allí hay un color, estamos induciendo a que la persona vea un color, ¿pero porque nos interesa que vea un color y no otra cosa?

 

  • Los colores no tienen función ni conducta. En consecuencia, nos aportan información sobre la fase en la que se encuentra el foco, pero al símbolo le es difícil activarse y moverse, lo cual nos aporta un mayor control sobre el desarrollo de la visualización.

 

Aplicaremos el protocolo de armonización al color e intentaremos resolverlo, pero en el caso de que el color no responda al protocolo, deberemos aumentar la complejidad del color y transformarlo en un objeto. Para ello, le pediremos a la persona que siente en ese lugar si es como si tuviese algo clavado, algo bloqueado o algo haciéndole alguna cosa, le preguntaremos si lo siente dentro o fuera de su cuerpo y que forma tiene. Ahí tendremos un objeto y quizás hasta un animal.

 

  • Los objetos suelen ser recursos que necesitamos para poder seguir avanzando. En algunos casos reflejan conflictos mínimos.

 

  • Los animales, si son conflictivos ya sea porque nos rugen o nos quieren morder, representarán tensión y si están tranquilos o amorosos representarán recursos que necesitamos para avanzar.

 

  • Las personas reflejan lo mismo que los animales solo que tienen una mayor complejidad y cuando representan conflictos son más conflictivos que los animales y cuando representan recursos también son más potentes que los animales.

- Transformación del foco.

En ocasiones el color no se moverá o si lo hace no logrará llegar a realizar el proceso de catarsis necesario para trascender a la siguiente fase y liberarse. En otras ocasiones la persona quizás ni siquiera vea un color y vea directamente un objeto o un animal. Un ejemplo seria una persona a la que le preguntamos que ve en el lugar de la presión y nos dice:

 

–       Es como si tuviera una pelota en el estómago.

–       Es como si hubieran bichos dentro de mi.

–       Es como si tuviese algo clavado en mi pecho.

–       Es como si cargase con un peso en la espalda.

–       Es como si alguien me estuviese asfixiando.

 

Hemos de tener en cuenta que la mente buscará siempre el símbolo que nos acerque más a la resolución del conflicto, por ello forzar a jugar solo con colores nos limitaría a la hora de realizar la mejor intervención posible. Así que si nos encontraos frente a un color que no se mueve o que no se armoniza y desaparece, subiremos la complejidad del símbolo y le pediremos que deje que este color se transforme en un objeto. Podemos inducir a que sienta si el color está clavado, si está bloqueado o si está presionando. En cualquier caso facilitar una acción, nos ayudará ha acercar a la persona a un símbolo que pueda relacionar con un objeto.

 

Por lo mismo, si nos encontramos frente a un objeto, ya sea una estaca o un cuchillo clavado, una cuerda que le ahoga, una piedra en el estómago, una bola en la garganta… Aplicaremos el protocolo de armonización, y dejaremos que el símbolo haga lo que tenga que hacer hasta que se armonice. Pero en el caso de que no lo haga y se quede bloqueado, subiremos de nuevo la complejidad del símbolo y transformaremos ese objeto en un animal. El método más sencillo es pidiéndole a la persona que imagine que en ese objeto aparecen unos ojos de animal y el objeto se empieza a transformar en un animal.

 

Descubriremos que el animal si que se mueve, es un símbolo complejo con muchas conductas variadas y aplicar el PA aquí será mucho más difícil, pero la catarsis será mucho mas fácil y potente. En el caso de que nos encontremos frente a un animal que no podemos armonizar, podemos elegir seguir subiendo la complejidad del símbolo. Le pediremos que imagine que el animal sale de su cuerpo y que este se transforma en una persona, y especificaremos que es una persona conocida o una persona desconocida.

 

Cuando trabajemos con personas podemos hacerlo con personas desconocidas o con personas conocidas. Las personas desconocidas hacen que el trabajo sea más lento puesto que raramente generan un impacto emocional fuerte, mientras que las personas conocidas generan un gran impacto con mucho potencial catártico puesto que evocan emociones de experiencias reales. Siempre activaremos personas conocidas, a excepción de en caso que prefiramos mantener a la persona al margen de ciertos recuerdos que pueden ser extremadamente dolorosos o pueden realizar activaciones que no nos interese en ese momento.

 

 

 

 

 

 

 

Módulo 1. Dinámicas de liberación emocional.

 

 

 1.1. Introducción.

 

- Metaprogramación Cognitiva.

 

 

 

 

La Metaprogramación Cognitiva (MC) es una técnica terapéutico que estudia la naturaleza de los procesos mentales con el objetivo de aprender a interactuar con las estructuras profundas de la mente y, así, resolver los conflictos internos del ser humano.

 

La base de la MC es la investigación, y ésta se concentra principalmente en:

 

1.     La construcción de las representaciones que realiza la mente.

2.     El proceso biológico de la mente en la corrección de errores de procesamiento.

3.     La creación de dinámicas de interacción con las representaciones mentales.

4.     Los efectos de las interacciones con las representaciones mentales.

 

A partir de los experimentos realizados en dicha investigación, se han diseñado una serie de psicodinámicas, que, a pesar de encontrarse en fase experimental, son las que aportan una mayor efectividad en la resolución de los conflictos internos de las personas, y al mismo tiempo mantienen unos índices mayores de reproducibilidad. Estas psicodinámicas son la base del método psicoterapéutico de la Metaprogramación Cognitiva.

- ¿Que significa Metaprogramación Cognitiva?

 

 

 

 

Metaprogramación es un término original de la informática que define la acción de crear o utilizar programas que nos permitan interactuar con otros programas. Hay ocasiones en las que la cantidad de acciones a realizar supera la propia capacidad del ser humano para realizarlas. Para solucionar esto, se construye un programa que compile conjuntos de órdenes en bloque y nos permita seguir gestionando toda la información.

 

Aplicado a la terapia, la metaprogramación es la creación de “programas mentales” que nos permitan interactuar con grandes conjuntos de programas al mismo tiempo.

 

La cognición es la facultad de un ser vivo para procesar información. Desde esta perspectiva, lo que hacemos es enfocar el concepto de metaprogramación al modo en el que los seres humanos procesamos la información. Así, crearemos metaprogramas que nos permitan interactuar con los conjuntos de programas mentales que se alojan en el inconsciente humano.

- Introducción a la mente.

La mente es un concepto subjetivo constituido por una serie de mecanismos del sistema nervioso que tienen como objetivo mantener la supervivencia del organismo.

Para ello, la mente coordina la percepción de los estímulos externos, codifica los estímulos en información, interpreta dicha información a partir de modelos, y construye representaciones que ayuden al organismo a tomar decisiones para desenvolverse en el medio que le rodea corriendo los mínimos riesgos posibles.

 

Se suele creer que el mundo que nos rodea es “real”, pero en realidad es una construcción creada por nuestro cerebro, a partir de la interpretación que hacen nuestros sentidos de un mundo basado en ondas y partículas.

 

Nuestros ojos, nuestros oídos, incluso nuestro tacto… Perciben estímulos que codifican en forma de cargas eléctricas, las cuales se envían a nuestro cerebro para que construya la “imagen” del mundo que nosotros vemos, oímos y tocamos. Así podemos decir que el mundo tal y como lo conocemos no existe, el mundo que conocemos es una construcción mental creada para mejorar la interacción con el medio.

 

Del mismo modo, cuando cerramos los ojos y nos adentramos en nuestro mundo mental, nuestros ojos “ven” y nuestros oídos “oyen”, y todo lo que ven y todo lo que oyen sigue siendo una construcción mental.

 

Cuando la mente realiza una construcción a partir de los estímulos externos, la representación se construye a partir de aquello que hay en nuestro entorno. Pero cuando la mente realiza una construcción, por ejemplo en los sueños, en las visualizaciones o en la imaginación, la representación se construye sobre la propia configuración neuronal del individuo, es decir, es un reflejo de su “conectoma”, el conjunto de conexiones neuronales de su cerebro.

“El conectoma es un mapa de las conexiones entre las neuronas del cerebro.”

 

 

 

Hay ciertas experiencias, que por su carácter conflictivo, son difíciles de asimilar y lo que sucede en los sueños, las visualizaciones o la imaginación es que la mente construye representaciones que nos ayudan en ese proceso de asimilación.

 

Así podemos llegar a la conclusión de que todo lo que conocemos y podemos llegar a conocer es nuestra mente, todo es en realidad una construcción mental regida por información.

 

 

- Representaciones mentales y conexiones neuronales.

El encéfalo (cerebro, cerebelo y bulbo raquídeo) es el órgano central del sistema nervioso. El sistema nervioso está formado por neuronas (células de procesamiento de información) y también por glías (células de soporte de las neuronas). La función de las neuronas es la de captar y procesar todas las señales, tanto externas a nuestro cuerpo como internas, ejerciendo control y coordinación sobre los diferentes sistemas de órganos de nuestro cuerpo, con el objetivo de generar una respuesta adaptada a las exigencias del medio ambiente que nos rodea. Su principal función es mantenernos con vida.

 

La mente es una abstracción del sistema nervioso, más específicamente del conectoma, las conexiones neuronales de nuestro cerebro.

 

Podríamos decir que las conexiones neuronales y la mente son dos aspectos de un mismo fenómeno: Si observamos el sustrato material, encontramos las conexiones neuronales; y si observamos el sustrato mental, encontramos las representaciones mentales, reflejando las conexiones neuronales.

- Imaginación y neuroplasticidad cerebral.

Las representaciones mentales son las imágenes que observamos cuando recordamos, soñamos o imaginamos situaciones futuras. Estas imágenes no son una representación directa de los elementos que se encuentran en nuestro alrededor. Los estímulos percibidos, al ser procesados, se codifican en información significante y ésta se asocia a información previamente registrada, con el fin de hacerla comprensible. Cuando la mente construye la imagen de lo percibido, esto ha sido construido para ser comprendido, no para ser una fiel representación del entorno.

 

Estas imágenes se construyen sobre un plano oscuro cuando estamos con los ojos cerrados o se superponen con la imagen del lugar que nos rodea cuando estamos con los ojos abiertos.

 

Las representaciones mentales reflejan nuestras estructuras neuronales. Por ello, las representaciones mentales simbólicamente reflejan los estados de ánimo de las personas y muestran el nivel de estrés y presión que la persona experimenta. Las representaciones mentales, como los sueños o las visualizaciones, manifiestan simbólicamente los conflictos que la persona sufre para desenvolverse en su entorno.

 

 

Interactuando con las representaciones mentales, se produce neuroplasticidad cerebral. La neuroplasticidad es la capacidad que tiene el cerebro para transformarse anatómica y funcionalmente con el objetivo de adaptarse a las experiencias que vivimos. Por ejemplo, si un músico realiza un entrenamiento musical especializado en el violín, no solamente las áreas de la corteza cerebral referentes al oído se desarrollarán más, sino que las áreas reflejas de los dedos de la mano izquierda, que son los que tienen un mayor uso en la práctica musical del violín, también se desarrollarán más. ¿Cómo se desarrollan más? En ese área de la corteza cerebral habrá un aumento de la materia gris, esto indicará una mayor conectividad neuronal en esa área y, en consecuencia, se facilitará una mayor sensibilidad, capacidad y especialización en esa acción o actividad específica.

 

El cerebro se habrá transformado, ya no será el mismo, y ahora estará más preparado (será más preciso) para la práctica del violín. Y cuanto mayor es la práctica, mayor es la neuroplasticidad cerebral.

 

Cuando digo que interactuando con las representaciones mentales se produce plasticidad cerebral, me refiero a que si imaginas que realizas cualquier práctica, tu cerebro crea conexiones referentes a esta práctica y automáticamente te estás capacitando para realizarla. No importa si imaginas que tocas el piano, que realizas una postura de yoga o que te enfrentas a esa persona a la que temes enfrentarte:

 

Hagas lo que hagas, tan sólo por imaginar que lo haces, tu cerebro se especializará en ello y te capacitarás para hacerlo con mayor precisión y facilidad.

 

(Para más información al respecto se pueden buscar los estudios sobre la neuroplasticidad de Álvaro Pascual-Leone o el libro “El cerebro se cambia a si mismo”, del psiquiatra e investigador Norman Doidge.)

 

La imaginación modifica la estructura neuronal del individuo y si la estructura neuronal es transformada, la capacidad del individuo para relacionarse con su entorno también se transforma.

 

La capacidad de un individuo para relacionarse con su entorno está definida por su conectoma, (el conjunto de conexiones neuronales de su organismo). Si su conectoma es transformado, él se transforma y su forma de relacionarse con el mundo también lo hace. Así podemos afirmar que el conectoma es un reflejo de la configuración neuronal de la persona en un momento específico.

 

 

Si una persona tiene un problema en alguna área de su vida, es porque no tiene la capacidad de gestionarla correctamente. En otros términos diríamos que su capacidad es menor que la dificultad que la tarea supone. Desde un punto de visto cognitivo, diremos que la persona no tiene la complejidad necesaria para resolver el problema.

 

El concepto de complejidad, hace referencia a la cualidad de un sistema en el cual la interacción entre sus partes generan una información mayor que la que cada parte puede desarrollar por sí misma. De ahí viene la famosa frase de la Gestalt:

 

“El todo es mayor que la suma de sus partes”

 

Para aumentar la complejidad de una persona en relación a un problema, podemos hacer 2 cosas:

 

  1. Crear más conexiones entre la información que ya tiene.

  2. Aportar información nueva.

 

De este modo lograremos que sus conexiones neuronales aumenten, el procesamiento de la información será más precisa y su capacidad para hacer frente al problema habrá aumentado.

Por ello, en la práctica de la MC, nos concentraremos en interactuar con esta configuración, con el objetivo de aumentar su complejidad hasta el punto de que aquello que ahora supone un problema deje de serlo. 

 

 

“Lo que hacemos es fortalecer tanto a la persona que aquello que antes era un problema dejará de serlo.”

- El procesamiento de la información humana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El  objetivo del procesamiento de información del ser humano es:

 

Comprender – Predecir – Controlar

 

Queremos comprender lo que sucede, para poder predecir lo que sucederá y así controlar nuestro futuro. Pero para comprender los que está sucediendo necesitamos la siguiente información:

 

Suceso – Conducta – Resultado

 

Para poder comprender lo que sucede, necesitamos tener la información del suceso, la conducta que hemos realizado y el resultado que hemos obtenido.

 

En primer lugar, para comprender el suceso, percibimos los estímulos del entorno y los procesamos, codificándolos en información que podemos comprender. Después ejecutamos una conducta, la cual tiene dos partes, una parte racional y una parte emocional. La parte racional genera una estrategia para afrontar el suceso y la parte emocional activa una serie de respuestas del cuerpo que nos ayudarán a realizar la conducta deseada de forma óptima. Estas respuestas emocionales han sido diseñadas a lo largo de miles de años para dirigir nuestra conducta, alejándonos del peligro y acercándonos al alimento.

 

 

 

 

 

 

 

  

 

De forma resumida, cuando procesamos los estímulos del entorno, los interpretamos, los evaluamos y generamos una estrategia de respuesta. Entonces para que esta estrategia se lleve a cabo, se activa la amígdala cerebral, la cual estimula el hipotálamo para que éste segregue una serie de hormonas al organismo, que producirán la activación de una serie de respuestas corporales, las cuales derivaran en la expresión emocional. La expresión emocional se rige por el sistema nervioso autónomo, el cual tiene dos vías, la vía simpática que produce una contracción y nos prepara para la acción de atacar o huir y la vía parasimpática que es la que permite al organismo recuperar el equilibrio después del ataque o la huida. Una vez que ambas han terminado, el hipotálamo recibe toda la información de la conducta realizada, le dice a la amígdala cerebral que ya se puede relajar y el hipocampo registra toda esta información en nuestra memoria para que aprendamos de esta experiencia.

Lo que ves cuando cierras los ojos es una construcción sostenida sobre tu redes neuronales.

Introducción al constructivismo. Ejemplo árbol en el bosque.

El objetivo de la mente no es que seas feliz, es que sobrevivas.

Definición MC

Descripción MC.

Todo lo que ves es tu construcción.

Diferenciación cerebro, sistema nervioso, mente.

Ojos abiertos, ojos cerrados, planos. Ejemplos.

Ejercicio imaginar el mar y crear relación emociones. Activar conflictos y ver como se mueve.

Imaginando transformamos  nuestro cerebro. transformando nuestro cerebro aumentamos nuestra capacidad.

+ complejidad + capacidad, ejemplo el hombre grande da miedo el niño no. Cambio de tamaño.

Objetivo puro del ser humano. Todos los procesamientos deben superar el proceso completo para ser asimilados.

Ejemplos de respuestas emocionales, asco, miedo, bloqueo pecho y estómago, dilatación de pupilas.

Explicación más gráfico.

Explicación más gráfico.

- Protocolo de armonización. (PA)

El protocolo de armonización (PA) es una guía de dinámicas que nos permitirán interactuar con las representaciones mentales facilitando los procesos de armonización del símbolo. Este protocolo ha sido diseñado copiando los protocolos naturales de la mente mediante los cuales resuelve conflictos de procesamiento de información durante los sueños.

 

En primer lugar, tenemos que identificar el elemento al que vamos a armonizar. Si la persona tiene varios focos nos concentraremos en uno de ellos y una vez enfocados con el elemento específico con el que queremos trabajar, empezamos el protocolo de armonización:

 

 

1. Expresión.

 

En esta dinámica dejaremos que el elemento, ya sea un color, un objeto, un animal o una persona, cumpla con su guión. Hemos de tener en cuenta que los elementos que aparecen tienen una función a cumplir, vienen con un rol programado. Tienen que despertar en nosotros una emoción que está bloqueada y que estamos reprimiendo, por ello la mente generará las formas, los personajes y las situaciones que más capaces sean de despertar esa emoción que tenemos reprimida y liberarla. Así descubrimos que todos los símbolos con los que trabajaremos tienen una finalidad catártica.

 

Con ese fin, lo primero que haremos es dar a los elementos permiso para que hagan aquello que tienen que hacer. Dejaremos que el elemento cumpla su función, ya sea abrazarnos o golpearnos, llorar, o gritar… No hay acciones buenas o malas, todas son catárticas, producen un efecto en la persona que le ayuda a procesar la información que no puede procesar y así terminar por liberar la emoción que está reprimida.

 

2. Aceptación.

 

Una vez que hemos dejado que el elemento se exprese, hemos de someternos a él. Puesto que, si luchamos contra él, lo que en realidad hacemos es limitar su expresión. ¿Por qué hay que someterse? El símbolo cumple con un guión basado en una estrategia catártica, es decir provocará una emoción en la persona que le permitirá liberar la tensión reprimida en el foco. Por ello, si no le dejamos cumplir con su guión la catarsis no llegará y no lograremos la armonización.

 

Permitiremos que el símbolo haga lo que quiera, descubriremos que en ocasiones la acción es agradable como besarnos, abrazarnos, o simplemente hablar (aunque no se le escuche); y, en otras, será profundamente desagradable, como golpearnos, gritarnos, llorar, abusar de nosotros… No importa lo que haga, mientras lo hace mantendremos un estado de equilibrio psicofisiológico, respirando profundamente y expirando soplando por la boca. Seguiremos así hasta que termine de hacer lo que esté haciendo, entonces su guión habrá finalizado. Es posible que entonces automáticamente se integre en nosotros, desaparezca o directamente se vaya. Si no lo hace, seguiremos con el siguiente paso.

 

3. Capacitación.

 

Si en el punto anterior el elemento todavía no responde o no termine de hacer lo que tiene que hacer, es señal de que la persona está bloqueando la catarsis y esto es debido a que el conflicto todavía es mayor que su capacidad de procesarlo.

 

Si delante nuestro tenemos a un animal o una persona, le pediremos a nuestro cliente que imagine que el animal o la persona le da objetos. Por ejemplo un perro le traerá cosas, y una persona le dará cosas. Descubriremos que en muchos casos las cosas que nos dan no tienen  sentido, quizás el perro te da un tractor de juguete, o la persona te da un bocadillo de tortilla, un martillo o un sonajero. Las cosas que nos da tienen la función de provocar activaciones cognitivas que se asociarán a las activaciones que ya tenemos activadas con el fin de hacerlas más complejas. Esto quiere decir que cada cosa que nos dan nos hace más fuertes mentalmente y nos preparan para la catarsis. Por este motivo, descubriremos que a medida que nos dan cosas, los animales o las personas parece que se debilitan o se hacen más pequeños, pero no es que ellos se hagan más débiles sino que nosotros nos haceos más fuertes mentalmente.

 

La base teórica de este proceso es que la mente tiene el objetivo de ayudarnos a superar ese desafío que el conflicto nos proporciona, por ello nos hace llegar la información necesaria (en forma de objetos simbólicos) que provocarán las activaciones que se asociarán con las activaciones actuales y que aumentarán nuestra complejidad cognitiva. La mente generar el desafío pero al mismo tiempo está de nuestra parte.

 

¿Que hacemos con aquello que nos dan? Podemos integrarlo, por ejemplo pidiéndole a la persona que coja ese objeto, lo acerque a su cuerpo y deje que su cuerpo lo absorba hasta que desaparezca dentro suyo. Lo podemos usar, si ese objeto tiene un sentido funcional dentro del contexto en el que nos encontramos. O lo puede guardar en una bolsa imaginaria, en un bolsillo o dejarlo a un lado. El símbolo una vez ha aparecido ya ha cumplido con su misión, ahora lo importante es que no interrumpa el proceso que estamos haciendo.

 

Mediante este paso raramente el elemento se nos integrará o desaparecerá, más bien suele reconfigurarse hasta el “tamaño”, a nivel de datos, con el que podemos interactuar. Así que después de fragmentar, pasaremos al siguiente paso.

 

Cuando trabajemos con elementos que se encuentran fuera de nuestro cuerpo este ejercicio es muy útil, pero si los elementos se encuentran dentro de nuestro cuerpo o por algún motivo no nos dan nada es mejor crear un elemento estándar como una caja o un baúl que nos facilite los objetos que permitirán las activaciones necesarias para capacitarnos y seguir adelante.

 

En cualquier momento del ejercicio, en el que ya haya una activación realizada, le pedimos a la persona que imagine una caja frente a sus pies y que observe que objetos hay dentro. Uno a uno los cogerá e igual que con el ejercicio anterior los guardará, los integrará o los dejará a su lado.

 

Si por ejemplo nos encontramos en una simulación, como veremos más adelante en el máster, deberemos aprovechar al máximo el contexto para facilitar las capacitaciones. Por ejemplo, los cajones de los muebles, ya servirán para facilitarnos los objetos que necesitamos para aumentar la complejidad de nuestra activación.

 

La mayoría de objetos que nos dan o que aparecen en las cajas, son “integradores”, esto quiere decir que solamente sirven para ayudarnos a aumentar nuestra complejidad, los podemos integrar o guardar y no tendremos ningún problema. Por el contrario, algunos elementos son “catalizadores”, esto quiere decir que tienen la misión de catalizar una emoción para que logremos seguir avanzando y aumentemos nuestra complejidad cognitiva.

 

 

Ejemplos:

 

Integradores: Herramientas (martillo, destornillador…), comida (fruta, bocadillos…), ropa (gorras, camisetas, complementos…), objetos funcionales (lápices, libreta, libros, pelotas…), animales agradables y personas amigas o personas que suelen ayudarnos y con las que nos llevamos bien.

 

Catalizadores: Objetos punzantes (cactus, pincho, cristal, cuchillo…), elementos tóxicos (porquería, objetos sucios, productos nocivos…), animales agresivos (arañas, serpientes, perros agresivos…), personas malas, agresivas o con las que tenemos conflicto.

 

Los elementos integradores tienen tienen la simple misión de aumentar la complejidad de nuestra cognición frente a la activación actual. Y los elementos catalizadores  tienen un “guión” o “rol” específico que el elemento debe representar y solo cuando nos sometamos a él el elemento se armonizará y podremos proseguir.

 

Conocer estos 2 tipo de elementos es crucial para realizar el aumento de complejidad cognitiva de esta fase del PA, pero además es imprescindible para cualquier ejercicio de la MC, puesto que siempre y en todo metaprograma diferenciaremos los elementos sobre si son integradores o catalizadores.

 

Para saber si un elemento es integrador o catalizador, haremos lo siguiente.

 

Si dentro de una caja hay una araña, le diremos al cliente que deje que la araña haga lo que quiera. Si esta no se mueve y no genera ninguna emoción negativa en el cliente significa que es integradora, si por el contrario le intenta atacar significa que es catalizadora (hay una emoción conflictiva que la araña quiere ayudarnos a expresar).

 

Siempre daremos la oportunidad al elemento de que se exprese, si no lo hace, lo podemos integrar, guardar o dejar a un lado. Si por el contrario se expresa, dejaremos que lo haga aceptando su acción sin poner resistencia. Cuando haya terminado, entonces o se irá por si mismo, o se integrará o desaparecerá.

 

4. Armonización.

 

En este nuevo punto, realizaremos la acción de decir frases armonizadoras.

 

¿Qué tipo de frases diremos?:

 

  • Te amo, lo siento, perdóname, gracias.

  • Te amo, te acepto, te perdono, soy feliz.

  • Te acepto, haz conmigo lo que quieras, me entrego a ti.

 

Las frases tienen que ser de amor, de aceptación, de sumisión, de entrega absoluta.

 

La mente asocia todos los estímulos que se dan al mismo tiempo, por ello realizamos  activaciones de amor, entrega, sumisión… La mente busca la coherencia entre las cargas previas y las nuevas activaciones, forzando un nuevo estado emocional y cambiando relativamente el carácter de las cargas anteriores.

 

El psicólogo estadounidense William James dijo, “el pájaro no canta porque esté alegre; está alegre porque canta.” Esta dinámica de la MC funciona mediante el mismo mecanismo cognitivo que la Hipótesis del Feedback facial, la cual propone que nuestras emociones cambiarán para coincidir con nuestra expresión facial. Estas técnicas se basan en el Principio de la inhibición recíproca formulado por Joseph Wolpe, según el cual dos emociones contrapuestas no pueden presentarse al mismo tiempo. Más adelante Wolpe, desarrolló la dinámica de la desensibilización sistématica, que proponía imaginar situaciones temidas manteniendo un estado corporal incompatible con la ansiedad, como puede ser la relajación. Encontramos una gran similitud entre el Principio de la inhibición recíproca, y  la Ley de Sherrington, la cual afirma que, cuando se contrae un músculo como resultado de una acción nerviosa, los músculos antagonistas de aquél reciben una señal simultánea que los inhibe.

 

Para comprender este punto hemos de comprender que lo que hace la mente cuando decimos una frase es activar un área cerebral que se asociará a la parte que esté activada con el conflicto. Como ambas partes se vincularán, se “creerá” que el conflicto está siendo procesado desde el nivel de conciencia de las frases que estamos repitiendo y en consecuencia se liberará automáticamente la tensión. Por poner un ejemplo, cuando pensamos en amor, se activa la red neuronal relacionada con el amor, con una extensión determinada y lo hace en bloque, es decir, se activa toda la red entera. Y cuando pensamos en tristeza se activa la red neuronal relacionada con la tristeza, con una extensión determinada y lo hace en bloque. Imaginemos que por el simple hecho de pensar en el amor, se activa esa red y por ejemplo 500.000 redes relacionados con la forma de amor que nos viene a la cabeza se activan creando una reacción nerviosa y endocrina en todo nuestro organismo que deriva en una imagen de amor.

 

Ahora imaginemos que estamos en un ejercicio interactuando con una persona con la que tenemos conflicto, y después de liberar su tensión y fortalecernos mediante la capacitación, activamos las redes de: Amor, perdón, gratitud, felicidad…” Esta macroactivación cognitiva se asociará a las redes que se encuentran activas (las del conflicto). Nuestro organismo, al relacionar el conflicto con estas nuevas redes, se relajará, puesto que disociará el conflicto del peligro y, por acomodación, esa información que no podíamos procesar se procesará fácilmente.

 

Así, en la dinámica de la armonización, repetiremos las frases mientras respiramos profundamente y observaremos las reacciones del elemento sometiéndonos a ellas, descubriremos que poco a poco empieza a hacerse pequeño, a integrarse, a desaparecer o marcharse. Seguiremos hasta que se armonice. Si en este punto no hace ninguna de estas acciones, podemos integrarlo (aunque posiblemente no quedará resuelto del todo) o volveremos a empezar el PA, hasta que desaparezca por sí mismo.

 

 

5. Liberación emocional.

 

Imaginemos que el cliente se enfrenta mentalmente a una persona delante suyo con la que tiene un conflicto. Entonces observamos al cliente y descubrimos que se siente incómodo. Al observar a la persona, siente una fuerte presión en el pecho y mucha carga en los hombros. La persona no podrá ser armonizada mientras esta tensión siga en el cuerpo de nuestro cliente.

 

Lo que debemos hacer es armonizar esta tensión, localizando el foco. Dejaremos de centrarnos en la persona que tiene delante y nos concentraremos en la emoción que está emergiendo. Podemos ponerle colores a la sensación del pecho y la carga de los hombros, o podemos dejar que la concretice con elementos como objetos. Les aplicaremos el protocolo de armonización a estos colores u objetos y, una vez hayan desaparecido, ya podremos armonizar a la persona arquetípica con la que tenemos conflicto.

 

6. Redimensión.

 

Si nos encontramos que nuestro cliente está intentando integrar por ejemplo un piano, una casa, un coche… Y dice que no sabe cómo hacerlo o, simplemente, que no puede integrarlo, es posible que el motivo no sea que tenga un conflicto con ese campo de información. Quizás lo que está sucediendo es que conceptualmente sabe que no podría levantarlos y por su gran tamaño desiste o autoboicotea el proceso de integración.

 

Por ello, cuando nos encontremos en una situación en la que se está intentando integrar un elemento y quizá por su gran tamaño no pueda ser integrado, le pediremos a nuestro cliente que imagine que ese elemento se hace pequeño. Por lo menos, lo suficientemente pequeño como para poder cogerlo con las manos y sostenerlo. Entonces le pediremos que pruebe a integrarlo. Descubriremos que en la mayoría de los casos podrá integrarlo. Y en el caso de que no pueda hacerlo sabremos que el conflicto se encuentra en los campos de información que forman el símbolo, hay que armonizarlo.

 

7. Transformación.

 

Cuando estamos trabajando con un elemento y por mucho que hagamos éste no se expresa, es posible que hayamos construido el elemento en una forma simbólica que tiene una baja complejidad como un color, un objeto o un animal, y éste no puede ejecutar su rol, debido a que la conducta que el elemento quiere expresar requiere la complejidad de una persona o incluso la de una persona conocida. Por ello, realizaremos las siguientes transformaciones:

 

  1. Color – Objeto.

  2. Objeto – Animal.

  3. Animal – Persona.

  4. Persona desconocida – Persona Conocida.

 

Anteriormente ya hemos hablado de los diferentes niveles de complejidad y del protocolo de transformación del foco. Por ello, en este punto tan solo tendremos en cuenta que si el elemento no se activa y deberemos ayudarle a aumentar su complejidad hasta que adquiera la capacidad de expresarse.

 

 

8. Ampliación del nivel de descripción (Zoom).

 

En ocasiones, deberemos crear un metaprograma dentro de un metaprograma. Imaginemos que estamos interactuando con un color y éste se nos resiste a ser armonizado, podemos crear un metaprograma entero que sólo proyecte el campo de información de ese color. Eso lo lograríamos pidiéndole al cliente que imagine una puerta en medio del color.

 

Entonces la cruzará y todo el escenario que encuentre al otro lado, será una proyección del campo de información que hay detrás del color. En cierto modo, habremos hecho un Zoom del campo de información. Lo armonizaremos (como aprenderemos más adelante) y le pediremos que vuelva a la posición original en la que sentía ese color en su cuerpo. Descubriremos que si no ha desaparecido, lo hará muy rápidamente.

 

Podemos ampliar el nivel de descripción de todos los elementos. Si estamos armonizando a una persona podemos imaginar la puerta en medio de su cuerpo o a su lado y del mismo modo si intentamos armonizar a un animal podemos imaginar la puerta en medio de su cuerpo o a su lado. Ampliar el nivel de descripción es un zoom que nos permitirá afrontar cualquier situación por compleja que sea. Es el modo más profundo y más completo para armonizar cualquier elemento pero también es el más lento. Personalmente solo aplico esta dinámica frente a elementos muy conflictivos que si fuesen resueltos mediante cualquier otra dinámica supondrían una crisis curativa demasiado fuerte para el cliente. O también cuando estoy trabajando con clientes que tienen problemas de salud muy graves y su sistema inmunológico se encuentra muy debilitado.

 

Todas las dinámicas del protocolo de armonización pueden realizarse según el metaprogramador considere y sin un orden preestablecido.

- Resolviendo el conflicto.

La señal de que el elemento se está sanando es cuando observamos que éste se hace pequeño, se aleja o empieza a desaparecer. Los datos que lo forman están diluyéndose y la imagen no se puede mantener, así que empieza a deshacerse.

 

En ocasiones, cuando la relación con un elemento por ejemplo una persona, dentro del metaprograma parezca que está completamente resuelto y la situación sea armónica pero la persona no se vaya o desaparezca, es posible que sea debido a la ganas de nuestro cliente de mantenerse junto a ella. Podemos pedirle que respire hondo 3 veces y que abra los ojos. En el caso de que nos hayamos precipitado y el conflicto no esté resuelto, seguramente estará mejor que antes de hacer el ejercicio y seguramente si no es un conflicto grave se armonizará solo a través del sueño durante las siguientes noches.

 

Si por ejemplo, hay una persona en el metaprograma con la que no hay conflicto pero molesta para poder proseguir, podemos pedirle al cliente que la deje marchar, si ésta no se va podemos pedirle que la integre. Sencillamente, que imagine que la abraza y ésta se funde dentro de su cuerpo integrándose en él. Si integrásemos a una persona con la que todavía hay conflicto, directamente o no se integraría, o generaría una fuerte malestar en la persona, o aparecería de nuevo al poco tiempo fuera de su cuerpo. El riesgo de integrar a alguien es que si existe un conflicto se puede provocar una crisis curativa muy fuerte.

 

Cabe destacar que no porque un mismo elemento aparezca varias veces significa que no se ha sanado, normalmente significa que la mente está utilizando este símbolo porque le resulta cómodo para empaquetar conjuntos de datos, esto sucede con las pelotas de colores o las llaves, aparecen continuamente en muchos metaprogramas.

 

El mejor modo de armonizar un conjunto de datos es empezar dejando que el símbolo se exprese, aceptándolo y seguir capacitándonos. Observar,  volver a realizar la expresión y la aceptación, y si no reacciona, buscar cargas emocionales  y liberarlas.  Capacitarnos de nuevo, dejar que se exprese y solo en última instancia si no logramos armonizarlo diremos las frases armonizadoras y en el peor de los casos ampliaremos el nivel de descripción haciendo un zoom.

 

La resolución perfecta es cuando, a medida que liberamos los focos de tensión y vamos armonizando los elementos, la persona pasa de sentir tensión y contracción a sentir que las partes de su cuerpo se relajan y se destensan. Descubriremos que aparecerán bostezos, lagrimeo, los hombros de relajarán, su postura se relajará… Está pasando de la fase simpática a la parasimpática y toda la tensión del conflicto está siendo liberada. 

 

- Verificación de que la emoción ha sido liberada.

Siempre hemos de verificar que la emoción ha sido liberada y que aquello que hasta ese momento nos producía conflicto ya no nos los produce. La respuesta no se hace esperar, si el conflicto ha sido resuelto inmediatamente la persona dejará de sentir las sensaciones negativas que anteriormente sentía. Por ello, cuando armonicemos el primer foco de un conflicto, le pediremos que piense de nuevo en el conflicto y le pediremos que nos diga aquello que siente, posiblemente no aparecerá tensión en el mismo lugar pero si que puede aparecer tensión en cualquier otro, por ello le pediremos que revise su cuerpo en busca de una parte que se apriete. Una vez localizada repetiremos el proceso de armonización hasta que ésta de nuevo desaparezca. Y otra vez activaremos el mismo conflicto en busca de nuevos focos.

 

Cuando nos diga que ninguna parte de su cuerpo se aprieta, y que no siente tensión en ningún lugar le pediremos que busque un color en su cuerpo, el color será el reflejo de una tensión subyacente que no tiene la fuerza como para generar malestar pero que se encuentra ahí escondida, procederemos a armonizar ese foco y seguiremos.

- Asimilación de la experiencia.

Si el conflicto que estamos trabajando va asociado a un conflicto en la vida del cliente, por ejemplo a un conflicto con una persona, en un acontecimiento, con un recuerdo… Es importante que una vez que la tensión haya sido liberada le pidamos al cliente que nos hable de nuevo sobre esa experiencia conflictiva y nos diga que piensa ahora sobre ella. Es necesario que hable, puesto que una vez que la tensión h sido liberada y el cliente ha pasado a la fase parasimpática, empezará a asimilar la experiencia que no pudo asimilar y será entonces cuando su configuración neuronal sobre la experiencia cambiará para reformularse. Descubriremos que a pesar de que puede mantener las mismas tendencias de pensamiento, su opinión sobre la experiencia conflictiva ya ha cambiado y ahora su visión será más empática, indiferente y objetiva que anteriormente.

- Crisis curativa.

 

Una crisis curativa es la expresión fisiológica del organismo al proceso de liberación emocional de un conflicto. Normalmente el conflicto está bloqueado en el cuerpo en forma de tensión y la tensión hace que el organismo retenga toxicidad. En el momento en que la persona aumenta su complejidad cognitiva, ya puede procesar el conflicto y la tensión sale, liberando la toxicidad. Por ello, es posible que una persona después de una sesión tenga sueño, su mente necesita dormir para procesar toda la información sanada, es posible que sienta cansancio, que su cuerpo libere toxicidad en forma de mucosidad, yendo al baño o depurando hígado y riñón. En cualquier caso este proceso será muy positivo para el cliente y su duración será corta.

 

Hay que tener en cuenta que cuanto más elaborado sea el proceso, más fácil será para el cliente el proceso de asimilación y menor será la crisis curativa.

 

Por este motivo, mi recomendación es no realizar integraciones directas a no ser que nos encontremos con elementos basados en campos de información poco complejos como son los objetos pequeños o animales pequeños.

 

1.5. Comentarios.

 

- La medicación desde la perspectiva cognitiva.

Cuando sentimos un cansancio, malestar o dolor, y no deriva de una lesión como un golpe o de una indigestión por algo que hemos comido… O de cualquier acto que lo produzca directamente. Hay que revisar si estamos pasando por un momento de estrés o por algún momento difícil emocionalmente. Si es así hay que localizar la emoción y expresarla. Si no se da el caso de que estemos pasando por algún momento conflictivo, pensaremos si ha pasado alguna cosa que nos haya podido desequilibrar. Si no es así, nos podemos encontrar frente a un foco menor que está dañando alguna parte de nuestro cuerpo liberando la tensión de un conflicto que no sabemos cuanto tiempo lleva con nosotros. Entonces es importante que este foco libere toda la tensión posible y en paralelo realicemos un ejercicio para liberar el resto de puntos del sistema y finalmente armonizar los focos mayores para resolverlo completamente.

 

Pero que sucede si bloqueamos el síntoma del foco, por ejemplo una inflamación con un ibuprofeno, una reacción alérgica con un antihistamínico o un dolor mediante un analgésico? Estamos interrumpiendo la liberación de tensión, y en consecuencia ayudando a que la enfermedad prolifere, ya que el resto de puntos menores se sobrecargarán y es posible que los mayores empiecen a perder el control y liberen demasiada tensión. Evidentemente no somos conscientes de que esa expresión, aunque no tenga un sentido aparente, es una forma de expresión emocional que está descontracturando y limpiando una serie de órganos y tejidos. Si saturamos el sistema, no solo el propio sistema colapsa, sino que se mantiene colapsada la experiencia conflictiva que no podemos asimilar y cualquier cosa que nos recuerde a ella la activará de nuevo intensificando el conflicto, mental y físico.

- La enfermedad como colapso multisistémico.

Es posible que una persona, a la que nunca le ha pasado nada grave y come mas o menos bien, desarrolle una enfermedad grave? Si. El motivo es que igual de malo es un conflicto grave, que muchos conflictos muy pequeños de los cuales no se expresa la tensión. Hay personas que, sin vivir nada grave, reprimen constantemente sus emociones, éstas al no ser procesadas naturalmente, generarán sistemas de focos y finalmente el cuerpo se encontrará contracturado, bloqueado, con problemas de circulación derivados de toda esta tensión, falta de oxigenación, acidificación… Y todo esto influirá en que el desorden interno sea cada vez mayor y la capacidad de aplicar cualquier orden menor, al carecer de la energía suficiente. Así finalmente terminará por sufrir un colapso multisistémico, que es una enfermedad grave sin un origen aparente.

 

- Complementación de la MC con el proceso médico.

La MC en si misma no cura la enfermedad, lo que hace es abordar la falta de complejidad cognitiva que impide procesar las experiencias emocionales reprimidas que acumulan tensión, con el objetivo de resolver el conflicto raíz que facilita la enfermedad y así debilitarla. Y a la par, fortalecer y potenciar la propia capacidad del organismo para recuperar la armonía y la salud.

 

Por ello, ante la duda o ante cualquier cosa extraña que nos llame la atención, derivaremos al cliente a un médico y complementariamente le ayudaremos a liberar las cargas emocionales que puedan estar alimentando la enfermedad y potenciaremos que la persona adquiera la capacidad de gestionar los conflictos que actualmente le debilitan.

 

- Potencial de la MC frente a diferentes tipos de enfermedades.

Hemos de tener en cuenta que en las únicas enfermedades en las que la MC puede intervenir, y nunca en exclusividad sino siempre complementando un proceso médico, es en las que tienen un origen disociativo, es decir derivan de un conflicto traumático. Cualquier enfermedad derivada de un virus, una lesión estructural, una infección… No tendrán un origen emocional. Complementariamente nosotros podemos ayudar a la persona a liberar tensión, a mejorar su estado de ánimo, a que adquiera recursos para resolver problemas derivados de su situación…

 

Normalmente las enfermedades disociativas son las bifásicas, es decir, las que tienen una fase fría y una fase caliente, como el cáncer, las enfermedades reumatoides, las inflamaciones y dolores contractivos, la fibromialgia, la fatiga crónica, las migrañas, las alergias, el asma… Y además todas las neurosis que no deriven de una lesión estructural. En caso de enfermedades graves como el cáncer o las neurosis, el metaprogramador no podrá intervenir si no es con la autorización del profesional médico que esté realizando el tratamiento. Por nuestra parte, la MC es un método de reciente creación y por ello aún no se han podido hacer las investigaciones pertinentes y cualquier abordaje frente a una enfermedad será siempre de forma experimental y realizado con el conocimiento y consentimiento del cliente.

- Posición de la MC en relación a terapias alternativas.

 

La MC puede ser complementada por:

 

  • Profesionales de la medicina.

  • Psiquiatras.

  • Fisioterapeutas y osteópatas.

  • Dietistas y nutricionistas.

  • Médicos chinos y ayurvédicos.

  • Naturópatas.

  • Ejercicios de yoga y pilates.

  • Entrenamientos de fitness.

  • Coach personales.

 

En relación al coaching es necesario trabajar de forma sincronizada en los mismos objetivos con el coach.

 

La MC no se puede combinar con métodos psicoterapéuticos de la psicología convencional, como la terapia cognitivo-conductual, la terapia breve estratégica, Gestalt, PNL, EMDR… Del mismo modo que la MC tampoco puede ser combinada con ninguna terapia de las denominadas alternativas o energéticas. El primer motivo es que no se han investigado las otras terapias desde el prisma de la MC y en consecuencia se desconoce tanto su fiabilidad como su efectividad o la problemática de la interferencia. El segundo motivo es que cada profesional plantearía el proceso según su propia estrategia, no se abordarían los mismos conflictos a partir de las mismas activaciones cognitivas y en consecuencia se realizarían activaciones cognitivas paralelas y ambas se influirían unas a otras, impidiendo que ninguna de ellas pudiera realizar la acomodación o la crisis curativa correspondiente. El tercer y último motivo es que no es necesario, la MC por si sola facilita la resolución de los conflictos en tiempos menores que la mayoría de terapias, previamente nombradas, por este motivo realizar una complementación carecía de sentido.

1.6. Resumen final

La MC es una herramienta que trabaja con conjuntos de programas mentales y que nos permite interactuar con las estructuras profundas de la mente para facilitar el desarrollo de ciertos procesos. Cuando trabajamos con conflictos internos, estamos trabajando con experiencias conflictivas que no han sido correctamente asimiladas y  nuestro objetivo es:

 

  1. Liberar la tensión que en ellas hay reprimida.

  2. Aumentar la complejidad cognitiva.

  3. Facilitar la acomodación de toda la información referente a esa experiencia.

 

Con ello lograremos:

 

  • Un mejor estado físico, libre de tensión y contracción.

  • Una mayor capacidad cognitiva.

  • Una mayor facilidad para seguir avanzando en su trayectoria vital.

 

Para lograr asimilar la experiencia hemos de:

 

  1. Realizar una activación cognitiva específica.

  2. Localizar la tensión reprimida en el cuerpo.

  3. Jugar con los niveles de complejidad hasta que el símbolo permita la catarsis.

  4. Aplicar el Protocolo de Armonización.

  • Expresión.

  • Aceptación.

  • Capacitación.

  • Armonización.

  • Liberación emocional.

  • Redimensión.

  • Transformación.

  • Zoom.

  1. Resolver el conflicto.

  2. Verificar que el conflicto ha sido resuelto.

  3. Ayudar a la persona ha asimilar la experiencia.

  4. Prevenir la crisis curativa.

 

Una vez la experiencia haya sido resuelta y asimilada correctamente, la persona recuperará su equilibrio y podrá proseguir con su camino, desarrollándose libremente sin miedos, inseguridades ni bloqueos. proseguir con su camino, desarrollándose libremente sin miedos, inseguridades ni bloqueos.